Running • Trail • Triathlon • Análisis de pisada

¿Cómo elegir unas zapatillas de running?

Amortiguación, drop, estabilidad, ajuste y análisis de pisada: los principales criterios para elegir unas zapatillas de running.

Cómo elegir unas zapatillas de running

Elegir unas zapatillas de running puede parecer sencillo, pero rápidamente surgen muchas dudas. ¿Más amortiguación o una sensación más firme? ¿Zapatillas neutras o de estabilidad? ¿Drop bajo o alto? ¿Modelo ligero o más protector?

Lo primero que hay que recordar es sencillo: no existe una única zapatilla de running que sea la mejor para todos los corredores.

La elección debe tener en cuenta tu práctica, experiencia, terreno, forma del pie, sensaciones y lo que realmente esperas de la zapatilla.

La literatura científica también invita a ser prudentes con las antiguas reglas que asignaban automáticamente un tipo de zapatilla según la altura del arco plantar o una simple clasificación «pronador / neutro / supinador».

1. Empieza por tu práctica

Antes de fijarte en tecnologías o especificaciones, hazte algunas preguntas:

  • ¿Cuántas veces corres por semana?
  • ¿Qué distancias sueles recorrer?
  • ¿Corres principalmente por asfalto, caminos o trail?
  • ¿Preparas un 10K, media maratón, maratón o corres principalmente por placer?
  • ¿Buscas una zapatilla para rodajes tranquilos, sesiones rápidas o un modelo polivalente?
  • ¿Qué zapatillas utilizas actualmente y qué sensaciones te ofrecen?

Una persona que corre dos veces por semana durante 45 minutos no tiene necesariamente las mismas necesidades que un corredor que entrena cinco veces por semana para una maratón.

El contexto individual del corredor debe analizarse antes que la ficha técnica de la zapatilla.

2. Amortiguación: más no significa automáticamente mejor

Las zapatillas modernas utilizan espumas cada vez más avanzadas, capaces de ser gruesas, ligeras y reactivas al mismo tiempo.

Una gran cantidad de amortiguación puede proporcionar una sensación de protección agradable, especialmente en distancias largas. Sin embargo, una zapatilla muy amortiguada no es automáticamente más adecuada ni debe considerarse necesariamente más protectora frente a las lesiones.

Algunos corredores prefieren una sensación muy suave. Otros se sienten mejor con una plataforma más firme o con una mayor sensación del terreno.

Algunos estudios recientes sugieren que la valoración global de la zapatilla y la percepción de su amortiguación pueden estar asociadas con el riesgo de lesión. Esto no demuestra que la comodidad «prevenga» las lesiones, pero sí respalda la idea de que las propias sensaciones del corredor son una información útil para elegir.

3. No elegir únicamente según la pronación

La pronación es un movimiento natural del pie durante la carrera.

Durante muchos años, la recomendación de zapatillas se basó a menudo en una regla simple: pie pronador = zapatilla de estabilidad, pie neutro = zapatilla neutra, pie supinador = zapatilla amortiguada.

La evidencia científica no respalda aplicar esta regla de forma sistemática a todos los corredores.

Ensayos realizados con miles de participantes no han demostrado un beneficio claro al asignar zapatillas únicamente según la altura del arco plantar.

Esto no significa que las zapatillas de estabilidad no sean útiles. Algunos ensayos aleatorizados han observado beneficios potenciales de los sistemas de control de movimiento en determinados grupos de corredores.

La conclusión razonable no es ni «la estabilidad no sirve para nada» ni «todo corredor pronador necesita una zapatilla de estabilidad».

La elección debe individualizarse.

4. El drop es solo una parte de la zapatilla

El drop es la diferencia de altura entre el talón y el antepié.

Una zapatilla puede tener 4, 6, 8, 10 o 12 mm de drop, por ejemplo. Pero este dato por sí solo no permite saber cómo se comportará la zapatilla.

Dos modelos con 8 mm pueden ofrecer sensaciones completamente diferentes según la altura total, la espuma, la rigidez, la anchura de la plataforma, el rocker y la geometría general.

Por eso, el drop debe considerarse una característica entre muchas otras.

¿Qué es el drop de unas zapatillas de running? →

5. El ajuste y el volumen del pie son fundamentales

Una zapatilla excelente sobre el papel puede ser una mala elección si no se adapta correctamente a tu pie.

Hay que prestar atención especialmente a:

  • el espacio delante de los dedos;
  • la anchura del antepié;
  • la sujeción del talón;
  • la ausencia de puntos de presión;
  • el volumen interior general de la zapatilla.

Durante el ejercicio, el pie también puede aumentar ligeramente de volumen. Por eso, es perfectamente normal que tu talla de running no coincida exactamente con tu talla de calzado de calle.

Y, sobre todo: dos zapatillas con la misma talla pueden ajustarse de forma muy diferente.

6. El peso corporal por sí solo no determina la zapatilla

Todavía se escucha a veces que un corredor más pesado necesita automáticamente una zapatilla muy amortiguada y rígida.

Esta regla es demasiado simplista.

El peso puede influir en las sensaciones y en las cargas mecánicas, pero también importan la velocidad, la experiencia, el volumen de entrenamiento, el terreno, el historial de lesiones y las preferencias personales.

Dos corredores con el mismo peso pueden sentirse cómodos con zapatillas completamente diferentes.

7. El historial del corredor importa

Las lesiones relacionadas con la carrera son complejas y multifactoriales. El historial del corredor es, por tanto, una información relevante.

Conviene tener en cuenta:

  • qué zapatillas has utilizado anteriormente;
  • qué modelos te han funcionado bien;
  • qué zapatillas te han provocado molestias;
  • a qué drops o geometrías estás acostumbrado.

Una zapatilla nueva nunca se introduce en un contexto completamente neutro.

8. Prueba varios modelos

Las especificaciones técnicas ayudan a hacer una primera selección. Pero no pueden decirte exactamente qué sentirás cuando corras.

Comparar varios modelos permite valorar la comodidad, el ajuste, la estabilidad percibida, la transición, la amortiguación y el espacio disponible.

Una zapatilla muy popular puede simplemente no adaptarse a tu pie o a tus preferencias.

9. ¿Qué papel tiene el análisis de pisada?

El análisis de pisada puede aportar información adicional cuando se utiliza con prudencia.

Puede ayudar a observar a un corredor con diferentes zapatillas y comparar ciertos aspectos del movimiento. Sin embargo, no debe considerarse una máquina capaz de determinar con certeza «la zapatilla perfecta».

En Tripp Sport buscamos combinar tus sensaciones + tu práctica + tu historial + la prueba de varios modelos + la observación dinámica.

¿Para qué sirve un análisis de pisada? →

En resumen

Al elegir unas zapatillas de running, no busques una fórmula mágica.

También puedes descubrir nuestra selección de zapatillas de running para hombre y zapatillas de running para mujer.

Una buena zapatilla debe adaptarse a tu práctica, tu pie, tus hábitos, tus preferencias, el terreno y las distancias que vas a recorrer.

La pronación, el drop, la amortiguación y el peso son datos útiles, pero ninguno de ellos debería utilizarse de forma aislada para decidir.

En Tripp Sport, nuestro objetivo no es tanto encontrar «la mejor zapatilla» como encontrar la zapatilla que tenga más sentido para el corredor que tenemos delante.

Fuentes científicas

  • Knapik JJ et al. Injury-reduction effectiveness of prescribing running shoes on the basis of foot arch height. Journal of Orthopaedic & Sports Physical Therapy, 2014.
  • Malisoux L et al. Injury risk in runners using standard or motion control shoes. British Journal of Sports Medicine, 2016.
  • Peterson B et al. Biomechanical and Musculoskeletal Measurements as Risk Factors for Running-Related Injury in Non-elite Runners. Sports Medicine – Open, 2022.